La historia de las joyas

La historia de las joyas

enero 21, 2019 0 Por ozono

Una de las cosas que más desconocemos sobre joyas de alta bisuteria es sobre el origen de estos complementos que solemos utilizar en fiestas o eventos importantes. Por ello, en este artículo queremos hablarte un poco por encima sobre la historia que tienen las joyas como las de www.alegriab.com, porque tiene unos orígenes muy interesantes.

Lo primero que debemos saber es que una joya consiste en un objeto ornamental para el cuerpo, que generalmente se fabrica con piedras y metales preciosos. Aunque también se pueden emplear otros materiales de menor valor. Muchos conocemos los más típicos como collares, anillos personalizados o pendientes.

En sus diversas formas las joyas se llevan por personas de ambos sexos, ya que los humanos tendemos a adornarnos a nosotros mismos.

Pero, las joyas tienen multitud de usos que han aparecido durante la historia como ser símbolos de riqueza, de estatus o símbolos de protección como los amuletos.

Las joyas como símbolo de riqueza

En la mayoría de las culturas, las joyas son vistas como un símbolo de riqueza. Los materiales y el trabajo para fabricarlas hacen que tengan un valor intrínseco.

Este valor las ha hecho susceptibles de ser utilizadas como forma de acumular riqueza en grandes cantidades. Por ello, se convirtieron en una moneda de cambio válida para todo tipo de transacciones.

Muchos de los objetos usados en joyería originariamente tenían un sentido meramente funcional, aunque posteriormente fueron convertidos en objetos cada vez más decorativos.

También fueron empleadas como símbolos de estatus como la estrella de David en el judaísmo o incluso el simple anillo de boda durante el matrimonio.

 

Las joyas marcaban la jerarquía

En la antigua Roma, solo ciertos rangos podían llevar alta bisuteria hasta el punto de promulgarse una serie de leyes suntuarias que indicaban el tipo de joyas que se podían vestir en función del rango.

Los dictados culturales han jugado también un importante papel, por ejemplo, el empleo de pendientes en los hombres en la cultura occidental fue considerado afeminado en el siglo XIX y principios del siglo XX.